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EDITORIAL CAMPANA Y CAMPANITA BOOKS:
UNA NUEVA VISIÓN EN EL MUNDO DE LAS PUBLICACIONES
LATINAS
Entrevista a Mario Picayo, Director ejecutivo de Editorial
Campana
¿De dónde nace la idea de Campana?
Con LART (Latino Artist Round Table), una organización
sin fines de lucro de la que fui co-fundador y soy Director
Ejecutivo. Organizamos lecturas a donde se invitaba
a escritores a leer sus poemas, cuentos o ensayos. La
serie se volvió muy popular y lo que descubrimos
fue, primero, a muchísimos escritores de calidad
que, aunque habían enviado sus manuscritos a
editoriales, no habían sido publicados. Segundo,
a un público interesado y ávido por escuchar
narraciones frescas, diferentes y que por venir en su
mayoría de autores latinos que viven y trabajan
en NY, les ofrecían una realidad con la que se
identificaban. Al finalizar las lectura, muchos querían
comprar los libros pero tristemente éstos no
existían; en algunos casos, sí estaban
los libros, pero por haber sido auto-publicados se ofrecían
a un costo alto. Era también queja común
de los autores los términos de los contratos
con las editoriales; la falta de compromiso de éstas
en el pago de las regalías, la distribución,
publicidad y la dificultad para adquirir sus propias
obras. Lectura tras lectura, los reclamos eran los mismos;
así, la idea de crear una editorial se fue haciendo
más perentoria.
Con el equipo fundador y la junta directiva de LART,
compuesta en su mayoría por escritores, fuimos
dando forma al proyecto. Dentro de este grupo, yo tenía
experiencia empresarial; empecé a coordinar y
dar ideas para que Campana funcionara como negocio,
pues cabe aclarar que publicar libros y ser una editorial
son cosas diferentes.
¿Cuáles son los principios de
la editorial?
Se tomaron desde un comienzo varias decisiones. La editorial
publicaría libros que, en la experiencia de LART,
el público compraría y leería sin
importar si eran de temas que iban contra la corriente
de lo que se consideraba vendible. Queríamos
libros atractivos, bien hechos y con precios similares
o más baratos que otros de características
físicas similares. Nuestra línea editorial
estaría enfocada en textos de calidad literaria
que, por las razones expuestas, no habían sido
publicados por otras editoriales; la mayoría
de los autores serían latinoamericanos residentes
en Estados Unidos, aunque no se excluiría a quienes
residieran en otros países.
Con los autores establecimos ciertas reglas: ofrecer
términos más favorables de regalías,
mejores precios para comprar sus libros y los de los
autores publicados por Campana; más flexibilidad
en el contrato con respecto a sus derechos. Creamos
un modelo híbrido de corporación y cooperativa
donde la editorial corre con los gastos de producción
y distribución, paga un adelanto a la firma del
contrato, respeta las regalías, pero al mismo
tiempo, incluye a los autores en la promoción
y venta, tanto de sus propias obras como las de los
otros autores. Esta manera de trabajar crea una sinergia
entre los autores y el equipo editorial inigualable.
Estamos atentos al progreso de cada libro, a las correcciones,
las galeras y a la vez, todos sugerimos y trabajamos
como equipo. Si un libro se atrasa en el proceso de
edición o producción, a veces se atrasan
todos, y esto mantiene a los autores muy interesados
en la obra de los demás.
No es querer inventar la sopa de ajo, pero si cambiar
la receta un poco y condimentarla a nuestra manera.
Otra decisión poco convencional para un modelo
de empresa fue la de imprimir los libros en Estados
Unidos, aunque nos costara un poco más. Muchas
editoriales están trabajando con Asia y América
Latina porque la mano de obra es más barata.
Nuestro público lector y nuestros autores son
en su mayoría inmigrantes que vinieron buscando
mejores condiciones de vida y que saben en qué
condiciones se trabaja aquí. Me da satisfacción
pensar que, imprimiendo nuestros libros en E.E.U.U.,
estamos ayudando a empresas nacionales a mantenerse
aquí, en donde las leyes y reglamentos obligan
a pagar mejor y donde los obreros trabajan en condiciones
más favorables y seguras. Soy consciente de que
somos un grano de arena, pero muchos granos de arena
logran hacer una playa. Como en todo negocio, tuve que
tomar en consideración las necesidades creativas,
físicas y económicas de la nueva empresa.
Así, tenemos no una, sino dos editoriales, Editorial
Campana, y Campanita Books, la división especializada
en literatura infantil.
¿En momentos en que la industria editorial
y especialmente la de libros en español, en Estados
Unidos esta pasando por una especie de "quietud"
en su producción, por qué deciden sacar
7 títulos?
Considero que esa “quietud” en la industria
editorial de libros en español no es consecuencia
del mercado, ni del público que no compra libros,
sino de una industria que no ha aprendido a vender libros
a los latinos residentes aquí. El futuro me dará
o no la razón, pero creo que el esfuerzo de venta
de libros a la comunidad latina es pobre y está
basado en formulas que funcionan para el mercado anglo
parlante y posiblemente para América Latina y
España, pero no para los latinos que habitan
nuestras grandes ciudades. Lo digo con la experiencia
de ocho años de actividad y promoción
cultural y literaria en LART. Hemos llevado eventos
a casi todo rincón cultural de Nueva York. En
el congreso de LART 2003, se vendieron en tres días
más de $12.000; 90% de los libros eran de autores
"desconocidos", y en su mayoría, auto
publicados o de editoriales pequeñas. No fue
un evento en un espacio con capacidad para miles. Fue
en el Centro Rey Juan Carlos I de NYU (New York University),
donde el auditorio tiene capacidad para unas 100 personas.
Las cifras sorprendieron a todos.
Llevamos tres años planeando el lanzamiento de
Editorial Campana y de Campanita, la editorial infantil.
Los siete libros son muy diferentes y definen la filosofía,
los temas y el tono editorial de Campana y de Campanita.
Van dirigidos a diferentes mercados. Me entusiasma como
a muchos, que las cifras demográficas están
a nuestro favor. Más de 40 millones de latinos
en Estados Unidos, gastando sobre 700 mil millones de
dólares anualmente y las cifras se incrementan;
veo un mercado amplio y con muchas posibilidades. El
deseo de leer existe.
¿Cómo es eso de hacer libros
en español e inglés?¿Cuál
es la diferencia entre esto y hacer literatura bilingüe?
No sé si decir literatura bilingüe es referirse
al Spanglish. Publicaremos libros en Spanglish si se
da la ocasión y si cumple con la primera regla
de Editorial Campana: que sea bueno. Lo que estamos
publicando no es literatura bilingüe sino versiones
en inglés y español de los libros. Por
lo tanto y aquí regreso a mi optimismo en relación
al tamaño del mercado, no publicamos exclusivamente
para los latinos, publicamos para todo lector que lea
en español o en inglés. Hay que separar
a Editorial Campana de Campanita pues estamos trabajando
desde dos bases diferentes. Tenemos una situación
bastante enredada con esto de las dos lenguas. Lo mismo
encontramos parejas bilingües que parejas que sólo
hablan español, o en las que sólo una
persona habla español. En hogares con niños
los padres quizás hablan y leen español,
pero los hijos leen inglés. Las universidades
dan cursos de estudios latinoamericanos en inglés
y cursos de introducción a la literatura latinoamericana
o española también en inglés. La
idea de ediciones sólo en español, en
los Estados Unidos, no tiene sentido, o debo aclarar,
no tiene sentido para nosotros, y para los libros que
estamos publicando. En Editorial Campana los cinco autores
que estamos publicando escriben en español. Al
principio pensamos publicar los libros en su versión
original y luego traducirlos y publicar versiones en
inglés. Este es el modelo convencional, pero
es un modelo que no me parece práctico aquí.
La solución fue traducir los libros y lanzar
la edición original en español al mismo
tiempo que la versión en inglés. Las ediciones
tienen el mismo precio y tamaño, pero el diseño
de portada es completamente diferente. Queremos llegar
no a ese "Mercado hispano" inventado por las
agencias publicitarias y de estadísticas, sino
al mercado real que vive en nuestras ciudades. La única
barrera que puede impedir que una persona lea un libro
es el idioma.
¿Y con Campanita, la división
de literatura infantil?
Lo primordial, como he recalcado, es publicar libros
de calidad, escritos y/o ilustrados por latinos. El
mercado necesitaba más libros para niños
creados por latinos. La sección de libros infantiles
en español de las librerías aquí
está repleta de traducciones de autores americanos
e ingleses. Al igual que con Editorial Campana, queremos
que Campanita tenga una propuesta diferente. Nuestros
dos primeros libros se llaman Mi cerebro no va a
salir flotando en edición bilingüe
y Abecedario Caribeño de la A a la Y (Lea
y descubra que le sucedió a la Z) que sólo
tendrá versión en inglés. En el
primer libro, vemos el mundo de una niña de ocho
años cuando descubre que padece de hidrocefalia.
Es un libro que promueve la tolerancia y que demuestra
lo que puede hacer un individuo que padece una enfermedad
que afecta sus funciones motoras cuando recibe el apoyo
y el respeto de su familia, médicos, maestros
y compañeros de escuela. Es una historia llena
de humor, contada con candidez por Annette Perez, quien
al sufrir de hidrocefalia se basó en sus propias
experiencias. Las ilustraciones de la artista cubana-americana
Yolanda Fundora son extraordinarias y complementan el
texto a la perfección. El abecedario…
es otro libro que me parece muy apropiado para Campanita.
Con magnificas ilustraciones de la artista "native
american" de la costa oeste, Earleen Griswold,
es un abecedario como ningún otro en el mercado.
Se ha prestado mucha atención a cada palabra
e ilustración para que reflejen la realidad del
Caribe, y a la vez para romper, o no caer en, estereotipos
de clase, género y raza. Estamos muy entusiasmados
con este libro, que aunque no es bilingüe, es muy
caribeño.
¿Cuáles títulos han seleccionado
y cuál es la singularidad de cada uno de ellos?
Tuvimos la suerte de inaugurar Editorial Campana
con Historias de mujeres grandes y chiquitas,
el segundo libro de Sonia Rivera Valdés, ganadora
del premio de literatura Casa de las Americas en 1997.
El libro llegó al quinto lugar en ventas de libros
en español para la cadena Barnes & Noble.
Hillary Clinton, Gabriel García Márquez,
Isabel Allende y Mario Vargas Llosa ocupaban los otros
lugares. Era el único libro en esa lista publicado
por una editorial independiente. Fue una gran satisfaccion
que nos dio el impulso para publicar Escenas para
turistas de la cubana Jacqueline Herranz Brooks.
Un libro original que presenta una visión de
Cuba a través del viaje de una protagonista,
que va analizándose obsesivamente a sí
misma y a su entorno. Sus reflexiones intelectuales
corresponden a las de una mujer educada, pero incapacitada
para expresar su dolor y menos su amor. En el 2007,
quisimos lanzarnos con escritoras que son parte de LART
desde sus inicios y un talento literario que nos enorgullece:
Margarita Drago con su libro Fragmentos de la memoria:
Recuerdos de una experiencia carcelaria 1975-1980
(Memory Tracks: Fragments from prison 1975-1980), donde
narra su experiencia como prisionera política
en Argentina por cinco años. Margarita trabajaba
de maestra en Rosario y un día fue detenida en
su casa, acusada de crímenes políticos.
Estuvo en la prisión de mujeres donde fue testigo
y víctima de múltiples interrogatorios,
torturas y violaciones. La escritora asturiana Paquita
Suárez-Coalla con Para que no se me olvide,
(So I Won't Forget, traduccion de Emily Maguire
a salir para la primavera 2008); una colección
de cuentos y viñetas, detrás de cuyas
anécdotas narradas por tres generaciones de mujeres,
se puede reconocer todo un siglo de historia española.
Los cuentos, escritos en primera persona, conservan
a propósito, el tono oral de las historias, para
dar prioridad a la voz y al punto de vista de estas
mujeres que han carecido de un espacio público
de expresión.
Las Historias de mujeres grandes y chiquitas
estarán en inglés bajo el título
de Stories of Little Women and Grown-Up Girls.
Es un libro muy esperado por quienes leyeron el primer
libro de Sonia, The Forbidden Stories of Marta Veneranda.
Por ultimo, tenemos el libro de fotografía dedicado
a la obra de unos de los maestros indiscutibles de este
arte, el colombiano Nereo López Mesa, conocido
universalmente como Nereo. Titulado, Nereo, imágenes
de medio siglo, es un proyecto muy especial para
mí pues es la primera vez que se hace un libro
dedicado a la obra de Nereo fuera de Colombia. Va a
ser una revelación para los amantes de la fotografía
y lo mejor es que Nereo, con sus 87 años, sigue
dando charlas y llevando su cámara, ahora digital
y más prequeña, a todas partes. La introducción
al libro la escribió el gran poeta, Santiago
Mutis.
Para 2008, los proyectos son muchos: un libro testimonial,
escrito por inmigrantes latinas viviendo en Nueva York,
dos libros de fotografía, dos libros ilustrados
para niños, una novela, y dos libros de cuentos,
uno de ellos de la escritora mexicana Adela Fernández.
También queremos publicar una antología
de cuentos gráficos para el otoño del
2008.
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