Personajes
John, un puertorriqueño de aproximadamente 45 años de edad.
José Alberto, un hombre de negocios de nacionalidad puertorriqueña. Tiene aproximadamente 30 años de edad.
Azafata.
La escenografía deberá ser muy sencilla. Con tan sólo dos sillas se puede crear el avión. El aeropuerto en Puerto Rico deberá ser el mismo que en La Partida.
Escena I
(La escena se desarrolla en la primera clase de un avión que va de Nueva York a San Juan, Puerto Rico. Al comenzar la escena vemos al mismo hombre que se despedía en “La Partida”, trabajando en su computadora. Al lado de su computadora tiene un trago).
John
(Hablándole a la azafata). Excuse me? Is this my seat? (Pasándole por el frente al otro hombre que ya está en su asiento). I’m sorry.
José Alberto
No se preocupe.
John
(Sorprendido). ¿Uste’ habla español?
José Alberto
Sí, como no.
John
(Mirando a su alrededor). Ea diablo, mira esta silla que grande y cómoda. Deja que yo le cuente a tos’ mis parientes allá. Viajando en primera clase. ¡Qué suelte tuve! Como llegué tarde habían dao’ mi silla, so, me pusieron aquí. Aunque uno diga lo que diga, estos americanos creen en la igualidad. ¿En qué otro país del mundo ponen a un pelao’ como yo en primera clase? ¿Ah? En ninguno. (Tocando el asiento). De cuero y tó’ es la silla. (Mirando a la azafata y luego mira a José Alberto). ¿Qué es lo que uste’ toma?
José Alberto
Bloody Mary.
John
The exact same thing as the gentleman here. (Mira a José Alberto). Perdone que lo moleste, but los palo’ aquí ¿son más caro’ que back there?
José Alberto
No señor, aquí no hay que pagar por la bebida.
John
Tremendo, men. (Le traen su trago). Diablo que rápido, aquí el selvicio si es bien bueno. (John se prepara el trago y lo prueba). Diablo men, esto pica. ¿A usted en velda’ le gusta esto? Ay perdone. Yo me llamo John. (Le extiende la mano).
José Alberto
Mucho gusto. Yo me llamo José Alberto Mora.
John
Un placer. Tremenda “computer” que tiene usted ahí, con tos’ los “powers”. Le debe haber costao’ bien cara ¿veldá’? (Oyendo el anuncio de la azafata). Oh! The “seat belt”. (Ambos se ponen el cinturón de seguridad. José Alberto guarda su computadora para el despegue). Estoy loco pol llegal a Puelto Rico, men. Desde las Navidades no voy. ¿Uste’ es pueltorriqueño?
José Alberto
Sí.
John
No hay ná’ como aterrizar en la islita, ¿veldá? ¿Hace cuánto que uste’ no va?
José Alberto
Seis años.
John
Six years! ¿Cómo uste’ ha podido dural tanto? Yo sei’ años sin ir a Puelto Rico me muero, mano. (Pausa). Debe sel el trabajo, ¿veldá’? ¿Uste’ trabaja en Wall Street? Yo tengo un sobrino que trabaja ahí, y el único día de vacación que tiene es el día de Navidad y el del pavo. Eso no es vida. Usted me huele que trabaja ahí también.
José Alberto
No. Yo trabajo para una farmacéutica en St. Paul, Minnesota.
John
¿Uste’ inventa pastillas pa’ cural la gente?
José Alberto
No. Yo trabajo en finanzas.
John
Yo como estoy pelao’ no me tengo que preocupal de las finanzas. En Minnesota, man. ¡Ahí hace un frío! La nieve así de alta. Los carro’ se frizan y tó’. Yo aunque sea boricua me gusta el frío. La nieve cuando cae es linda, blanquita. Diatre, seis años sin il a Puelto Rico. ¿A usted no le dan ganas de salil corriendo pa’ la isla cuando tiene que palear toa’ esa nieve? Yo mis Navidades en la isla...Yo si no voy en Navidades pa’ Puelto Rico, me entra una depresión, que mi mujer no me aguanta. Olvídate de este jugo de tomate, vamos a pedil un palo de ron. Miss. Two rum-and-cokes, please.
José Alberto
Diet Coke.
John
Diet Coke for the sir. Bueno, despué’ de tantos años, debe estal contento de regresal. (La azafata trae los tragos). Espérese un momento. (Toma las botellitas de ron y las guarda en su bulto de mano. Luego, saca una botella de ron “El Barrilito”. Echa en los dos vasos). The real stuff. (Alza el trago y ambos brindan). Pol nuestras familias. Debe estar loco pol ver a los suyos allá.
José Alberto
No. Sólo me queda un hermano en Puerto Rico. Mi hermana vive en California y mi madre y padre fallecieron.
John
I’m sorry. No hay ná’ como la mai y el pai de uno. Bendito. Yo voy pa’ Puelto Rico a celebrarle los ochenta años a mi mai. Ella no sabe que yo voy. Le va a dal una alegría.
José Alberto
¿Usted nació en Puerto Rico o en los Estados Unidos?
John
No, yo nací y me crié en Hartford, pero llevo muchos años viviendo en Brooklyn. ¿y usted?
José Alberto
En Puerto Rico.
John
(Sorprendido). Really?
José Alberto
Pero llevo muchos años acá, más de los que viví en Puerto Rico. Y usted, ¿ha vivido en Puerto Rico alguna vez?
John
Vivil así como vivil, no. Pero desde que mi mai se volvió pa’llá, siempre vengo en las Navidades. Y cuando era chiquito pasé muchos veranos por allá.
José Alberto
¿Y su esposa? ¿Por qué no vino con usted?
John
Esa se vino con los nenes desde la semana pasada. A ella le encanta también. Yo ná’ más me pude cogel pal de día’ en el trabajo, polque yo prefiero gualdar mis vacaciones pa’ venil en Navidad. (Lo mira). Oiga, yo lo admiro. En palte sería mejor quedalme tranquilo en mi casa en la Navidad, con el “white Christmas” y los “jingle bells” y el revolú de los nenes y Santa Clós y calgar con toas’ las cosas pa’ cá. Es un lío, you know? Pero yo me enfermo, si paso una Navidad sin il pa’ llá.
José Alberto
¿Y en Thanksgiving?
John
Ná. En Thanksgiving no. Mi esposa hace el pavo relleno con mofongo y yo me traigo a Mami pa’cá. Eso son costumbres americanas, que da lo mismo pasarlas aquí, que allá. (José Alberto saca su computadora y empieza a trabajar de nuevo). Miss...Two more rums with one Diet Coke and one regular Coke.
José Alberto
No, not for me, thank you.
John
Yes, bring him the Diet Coke. Esto hay que celebrarlo. ¡Sei’ años sin il pa’ la isla! (Pausa). So, ¿qué lo lleva a la isla? Perdone que le pregunte ¿veldá? Como sus pais, que en paz descansen, murieron. Ah, me dijo que tiene un helmano, va a ver a su helmano. (A la azafata). Thank you. (Vuelve a guardar las dos botellitas de licor en su bulto de mano y echa de su propio ron). Salu’. Pol su helmano. (Brindan). Su helmano debe estal deseoso de verlo, ¿veldá’? Diablo que “party”.
José Alberto
No voy de fiesta. Tengo asuntos familiares que resolver. (Se pone a trabajar en la computadora).
John
(Mirando a la azafata). Lobster or steak? (Mirando a José Alberto). Yo que había decidido “chicken” en vez de “beef”. (Mirando a la azafata). Lobster, Miss.
José Alberto
For me steak, please.
John
Yo no paso una langosta por ná’del mundo. (John se levanta y va al baño. En el baño saca un cigarrillo y piensa si lo prende o no. Decide no prenderlo. Se mira en el espejo. Regresa a su asiento). Tengo unas ganas de fumalme un cigarrillo. Por poco lo prendo, pero yo dije, no, yo no voy hacel pasal una verguenza a tos’ los pueltorriqueños que van en este avión. Nosotros los boricuas nos sabemo’ compoltar. A mí, mi mai me ensenó modales, educación. (Mirando a su alrededor). You know something? Yo me he dao’ cuenta que el dinero no le da modales a la gente. Yo trabajé de taxista, y me encontraba con cada gente, supuestamente muy fina, but when they opened their mouths! Y no me daban ná de tip, men. Los pobres eran los que más tip me daban, porque cuando uno está jodío, más se preocupa pol lo’ jotros.
José Alberto
¿Usted sabe cuánto me costaría un taxi del aeropuerto a Guaynabo?
John
No fíjese, bendito. But you know what? A mí me viene a buscal mi mujel con mi helmano, no nos cuesta ná’ llevarlo un momentito hasta allí.
José Alberto
No, no se preocupe. Gracias de todas maneras. Hay algo en usted que me recuerda a mi niñez, me da confianza. ¿Sabe? No tengo muchos amigos puertorriqueños en St. Paul.
John
¿No hay mucho boricua por dónde usted vive?
José Alberto
Donde yo vivo, vivo, no. Pero en St. Paul los hay.
John
Si nosotros estamos everywhere, hasta en Alaska. Yo tengo un amigo que se fue pa’ Anchorage. ¿Usted pue’ creel eso? Crazy, that guy is crazy. Allí abrió una bodega donde vende hasta plátanos. ¿Usted se imagina a esos Eskimos comiendo pasteles? (Recordándose). Oiga, y su helmano, ¿por qué no lo viene a buscal?
José Alberto
No. Mi hermano no sabe que yo vengo. (Irónico). Yo también vengo de sorpresa.
John
Se va a ponel bien contento.
José Alberto
No, no creo.
John
¿Cómo va a decil eso? ¿Qué helmano no se siente feliz de vel a otro?
José Alberto
Es que yo vengo a reclamar lo que es mío. Yo me sospecho que mi hermano me quiere robar lo que me corresponde de la herencia de mis padres.
John
Eso es bien feo, un helmano robarle a otro. Diablo, debe dolel ¿veldá’?
(José Alberto se levanta y va la baño. En el baño mete la mano en la ropa interior y saca una bolsita. Huele un poco de cocaína y se vuelve a guardar la bolsita. Se mira en el espejo. Se echa gotas en los ojos. Regresa a su asiento. La azafata trae la comida. José Alberto vuelve a guardar su computadora. John empieza a comer, José Alberto ni la prueba).
John
(Mirando la comida). Mira, si esto lo que son pedacito’ de “lobster”. (Pausa). Oiga, ¿y uste’ como sabía que yo hablaba español?
José Alberto:
(Sonriéndose). La mancha del plátano.
John
Polque yo jamás me hubiese imaginao que uste’ es pueltorriqueño. (Pausa). ¿Uste’ no va a comer?
José Alberto
No. ¿Quiere mi steak?
John
No, no...Bueno, si uste’ no se lo va a comel, déjelo ahí, por si acaso. Gracias. Es uste’ muy amable.
José Alberto
¿Usted tiene hermanos?
John
Cuatro, también tengo tre’ helmanas.
José Alberto
¿Y nunca pelean?
John
Tó’ el tiempo. Pa’ decidil donde ibamos hacerle la fiesta a Mami fue un revolú. Tó’ el mundo la quería hacer en su casa. Yo tengo dos helmanos y una helmana en Puelto Rico.
José Alberto
¿Usted los quiere mucho a todos?
John
Mano, yo por mis helmanos hago lo que sea. Cuando el menol, Chú, se metió fuerte en la droga, tos’ nosotros nos vinimos pa’cá y juntos lo llevamos a “rehab”.
José Alberto
¿Y se curó?
John
Bueno, de vez en cuando se da su pasesito. Pero está tranquilo. Consiguió un trabajito con unos construstores y ahí va. Uste’ sabe que en Pueto Rico los trabajos no pagan mucho. Oiga, el steak está mejor que la langosta. You sure you don’t want any?
José Alberto
No, thank you. Y si a usted le dieran a escoger entre Puerto Rico y Nueva York, ¿dónde viviría?
John
¡Qué pregunta! En la isla.
José Alberto
Y ¿por qué?
John
Pues, que sé yo...tos’ los boricuas queremos regresal a la isla.
José Alberto
¿En serio? Debe conocer algunos que prefieran vivir en los Estados Unidos, ¿no cree?
John
Sí los hay, pero esos no son la mayoría. Deep inside, tos’ echamos de menos la isla. ¿Y uste’? ¡Qué pregunta! Obviamente uste’ prefiere los Estados Unidos.
José Alberto
Usted dice eso, ¿por qué hace seis años que no vengo?
John
Fíjese, con su pelmiso, uste’ discúlpeme si lo que le voy a decil no es veldá’. Yo que no nací en Puelto Rico, amo más la isla, que uste’ que nació en ella. Mucha gente no se da cuenta como los pueltorriqueños de acá queremos la isla. (Mirando por la ventanilla). Fíjese, ahora mismo estamos en el mismo medio entre Nueva York y Puelto Rico. ¿Qué lo hace a usted más pueltorriqueño que a mí? ¿Habel nacido en la isla? (La azafata se lleva la comida).
José Alberto
(A la azafata). Can we have another Diet Coke and a regular Coke?
John
Le gustó “El Barrilito”, ¿ah? (Pausa). Siento mucho lo de su helmano, you know? Si su mai y su pai vivieran, estoy seguro que nada de esto pasaría. ¿Qué pai o mai quiere vel a sus hijos peleando?
José Alberto
En parte todo el problema empezó por ellos. Cuando yo me casé, ellos no quisieron aceptar a mi esposa.
John
Mi helmano, Chú, él que le dije, está pasando por el mismo problema. La familia de la novia no lo quiere por el problema de la droga. (La azafata trae los tragos). Thank you. I understand them, pero mi helmano es un hombre bueno y lo peor es que la quiere de veldá’. Mire, ese hermano mío, no tiene ojos pa’ más ninguna mujel. A veces uno mira pal’ lao un poquito. You know? Yo le soy fiel a mi mujel, pero uno es de carne y hueso y los ojos se le van pal’ lao a veces. Mi helmano no, ese no habla más que de la novia. Y fíjese, la familia de ella no lo quiere.
José Alberto
Yo tampoco tengo ojos para ninguna otra mujer.
John
O sea, que uste’ quiere a esa hembra de veldá’. Y su pai y su mai ¿sabían cuánto uste’ la quería?
José Alberto
Eso no importó. Lo triste es que después que mi mamá murió, mi papá empezó a cambiar. Ellos también se adoraban. Al mi mamá morir, mi papá se encontró solo, sin razón para vivir. Yo creo que murió de amor.
John
¡Qué lindo! Peldone, you know? No quise decil eso. Entonce’ su pai, ¿lo empezó a entendel?
José Alberto
Sí, pocos días antes de morir me llamó a St.Paul. Me dijo: “yo quiero que vengas con Julia y los nenes”. Empezamos a planear el viaje. A los tres días me llamó mi hermana, que Papi había muerto.
John
¿Esa fue la última vez que vino a Puelto Rico?
José Alberto
No. Para el entierro de mi mamá hace seis años. Cuando mi hermana me llamó, ya Papi estaba muerto, era a él, al único que quería ver. Yo sabía que a mis hermanos les daba igual que yo viniera o no.
John
Po’ lo menos su pai lo peldono ante’ de moril.
José Alberto
Yo no necesitaba su perdón. Yo nunca hice nada malo. Yo era, él que lo tenía que perdonar a él. (Sacando de su monedero unas fotos). Mire, estos son mis hijos.
John
¿Su nena es chinita? Oh! I get it! Su esposa es china, por eso es que sus pais no la querían.
José Alberto
No, ella no es china, no es por eso. Era porque es veinte años mayor que yo. (Silencio). La nena la adoptamos en China y al nene en el Perú.
John
(John no sabe que decir). Son lindos. (John decide mirar la película, mientras José Alberto saca su computadora y se pone a trabajar). Pue’ mire yo pienso que uste’ debería traer a su familia y pasal unos días por acá, como quería su pai, pa’ que sus hijos y su mujel conozcan la isla. Usted nunca sabe, a lo mejor les gusta y se quieren venil a vivil pa’cá.
José Alberto
No creo. Mis hijos son más americanos que otra cosa.
John
No diga eso. Uste’ nunca sabe. Deles la opoltunidad.
José Alberto
A sus hijos, ¿les gusta tanto por allá como a usted?
John
Sí, pero de visita ná’ más. Yo los entiendo. Cuando yo venía los veranos de chamaquito, a veces no era fácil acostumbralme. No’ quedábanos en casa de mi abuela que vivía por una jalda, por un campo allá trepao’. Y a mi abuela tenía que hablarle tó’ en español, si no a correaso limpio. Así fue que yo aprendí mucho español. Ahora se lo agradezco.
José Alberto
Ni yo, ni mis hijos, ni mi esposa…ninguno de nosotros nos acostumbraríamos.
John
A tó’ se acostumbra uno. Yo siempre quise ser como mi mai y mi pai, boricua, pero como los de allá. Por eso yo siempre que puedo hablarle a un puertorriqueño en español, lo hago. Mi mai está bien orgullosa de mí. Yo tengo un hermano y una hermana que no hablan ná’ de español. (Pausa). ¿Uste’ nunca piensa como hubiera sido su vida si uste’ se hubiese quedao en Puelto Rico? Porque yo lo pienso tó’ el tiempo, ¿cómo sería mi vida por allá?
José Alberto
No. Pero a veces me da nostalgia cuando pienso en mi niñez. A veces me siento como un traidor, no haberme querido dar la oportunidad de ser hombre en mi país. A veces pienso que huí como un cobarde. Yo tuve el privilegio de escoger. Usted no. Bueno todavía está a tiempo. (Vuelve a su computadora y John a mirar la película).
John
Yo también sé lo que es no sel querido por la gente que uno más quiere.
José Alberto
Pero usted me dijo que su familia es bien unida.
John
Sí. No es mi familia. Yo soy nuyorican, you know? Yo nunca seré como ustedé’, los que nacieron en la isla.
José Alberto
Entonces, ¿por qué preferiría vivir en Puerto Rico?
John
Tos’ queremos lo que no podemos tenel. Por eso usted vive tan lejos, ¿veldá? Pa’ no tenel que estal cerca de lo que quiere y no pue’ tenel.
José Alberto
¿Mi familia? (Silencio). Pero si a usted y a su mujer les gusta tanto por allá, ¿por qué no regresan?
John
Uste’ no entiende. Yo no pueo regresal. Yo nunca me fui. En cambio uste’…
José Alberto
¿Qué?
John
Uste’nació en Puelto Rico, eso le da el derecho de regresal.
(La luz desciende lentamente).
Escena II
(Esta escena se desarrolla en el área de reclamo de equipaje en el aeropuerto en Puerto Rico. José Alberto espera por su maleta. John mira por la ventanas a ver si ve a su familia).
John
(Haciendo señas con las manos). Aquí, estoy aquí. Mira, si también vinieron Lui’ y Willie. (Saludando con la mano). Hey, men, here. (Ambos hombres recogen sus maletas. A José Alberto). ¿Quiere que lo llevemos hasta su casa?
José Alberto
No se preocupe, gracias.
John
No es molestia ninguna.
José Alberto
No, se lo agradezco. (José Alberto va hacia la salida, pero se detiene y regresa adonde John). ¿Sabe algo? Usted tiene razón. Decidí que voy a llamar a mi esposa y me la voy a traer con los nenes por unos días. ¿Qué pierdo con darles la oportunidad de conocer a mi país?
John
Hace bien. (Pausa). Oiga, uste’ debe pelear pol lo suyo.
José Alberto
No voy a ganar. Pero ¿sabe qué? Si no fuera por mi hermano y todo este pleito familiar, yo quizás jamás hubiese vuelto.
John
Ya uste’ ve, como dice mi mai, no hay mal que pol bien no venga.
José Alberto
Adiós. (Le extiende la mano). Usted también tiene el derecho de regresar, no se olvide.
John
Aquí sólo regresan los que como uste’, un día se fueron.
José Alberto
Suerte. (José Alberto desaparece).
John
Yo siempre voy y vengo…(Vemos a Yasmín y a Mami, personajes de La Partida pasarle por el lado a John. Ambas van en busca de la salida. Salen.) Pa’ mí nunca habrá paltida, ni regreso…
(Apagón).